SEMINARIO : “Hay dos causas para producir alimentos: la primera es la causa económica, que sea buen negocio; y la segunda es la causa política.»

El ciclo de seminarios dio sus primeros pasos con la charla “Mercado Internacional de Carne Vacuna” a cargo de Martín Jellousheg, CEO de Globalwing, que comercializa carne con sede en 15 países, comercializa carne con 90 países. Tocó temas como el análisis de las dinámicas de producción, comercio y consumo; los nichos de producción; potenciales escenarios futuros y perspectivas de crecimiento para la carne vacuna. Además hizo foco en cómo la políticas de Estado tienen crucial importancia en el crecimiento del sector y su impacto sobre los mercados.

*Por Martín Escaray y Sheila Viqué (alumnos de la Maestría en Agronegocios) 

La exposición comenzó haciendo mención al proyecto ‘Blue Marble’ de la NASA. En este sentido, se hizo referencia con imágenes satelitales, a algunas de las dificultades y limitaciones que tiene la producción de carne bovina. Así fue que dio paso a un detallado contraste entre esta producción con las de pollo y cerdo, que se llevan a cabo de manera más intensiva, sorteando las limitantes climáticas. 

Esto se condice con los aumentos en producción de pollo, que es la proteína animal más consumida a nivel mundial. Su corto ciclo productivo, adaptación a distintos ambientes por ser intensivo y rápido retorno de la inversión favorecen a su difusión, convirtiéndola en la proteína animal más económica. Es por esto que es la que primero se consume al salir de la pobreza. 

Luego viene el cerdo, con un ciclo un poco más largo y mayor inversión, menores tasas de conversión y limitaciones religiosas a la hora de su consumo. Sin embargo es la primera proteína animal en Europa, habiendo experimentado crecimientos medios en la última década. 

Como tercer ejemplo, mencionó la carne bovina. Con ciclos productivos largos, mayores requerimientos de inversión, sistemas más complejos, retornos de inversión lentos y tasas de conversión bajas, se ubicó como la carne de menor crecimiento en el decenio. Si a esto le sumamos las mayores dificultades agroclimáticas, podríamos estar hablando de un entorno no favorable para su producción. Sin embargo, podría decirse que la vacuna es la carne que eligen las personas con mayor poder adquisitivo, la proteína animal de mayor estatus. 

Estos crecimientos, como el del pollo en EEUU, China y Brasil o el del cerdo en China Unión Europea y Brasil, pueden explicarse a partir de decisiones políticas. Rusia por ejemplo, implementó políticas de Estado para tender a la autosuficiencia. Fomentando la producción, logró reducir las importaciones desde Europa, y cuando lo hubo logrado, dejó a su proveedor sin destino para sus excedentes. Imponderables del Mercado que eran difíciles (o no) de prever. 

Otra variable incierta para los mercados sería la sanitaria. Los casos de la peste porcina africana en China, la vaca loca o la gripe aviar son claros ejemplos de esto. Sus efectos fueron desde severos faltantes en la oferta, generando enormes subas de los precios; o bajas drásticas en la demanda, al relacionarse al producto final con un evento tan catastrófico. Sin embargo, estas oscilaciones no perduraron demasiado tiempo, tendiendo los mercados a equilibrarse paulatinamente. 

El expositor hizo especial foco en estos dos aspectos, al aclarar que toda variación de mercado tiene un condicionante político. Dos de las patas fundamentales para abrir un mercado son la sanitaria y la paraarancelaria (política). Ahí es donde radica principalmente la imprevisibilidad del mercado. 

Existe una tercera variable, no tan imprevisible, que es la de las preferencias de consumo. Estados Unidos por ejemplo, tiene especial preferencia por el consumo de pechugas de pollo, teniendo así un remanente de otros cortes para exportar; lo mismo con su preferencial consumo de carne picada en forma de hamburguesas; o el caso paradigmático del asado en Argentina. Un producto de primera necesidad que altera el amperímetro de bienestar social cada vez que varía su precio en la góndola. Es ahí a donde nos deriva  el derrotero de la exposición, pero donde llega al punto de mayor profundidad: el mercado argentino de carne bovina. 

Un sector que no crece desde 1970, pero que es referenciado por su producto diferencial. Es el quinto productor mundial en un ranking liderado por Brasil. Destina la mayor proporción (cercana al 80%) al consumo interno, y lo restante lo divide en un variopinto número de mercados: China con el 53% es el principal, seguido por UE, Chile, Israel, Brasil, entre otros. Cada uno con su corte de preferencia, en vistas de integración de las ganancias. 

Una forma sencilla de analizar este y otros mercados sería observando los ciclos de liquidación y retención de vientres, de acuerdo a la proporción de hembras dentro del total de cabezas que van a faena. Este particular índice podría indicar las expectativas o aspiraciones del mercado. 

Advertencia mediante, la mención que se hizo durante la exposición acerca del riesgo que podría generar un acuerdo entre India y China, fue un claro ejemplo de la imprevisibilidad de los sucesos que generen los desbarajustes de mercado. Siendo el importador mayoritario de la carne argentina, conseguir un socio vecino para cubrir ese requerimiento no solo significaría un enorme excedente sin destino para nuestra producción, sino que también podría devenir en una caída importante en los precios mundiales (caso similar al de Rusia y UE). 

Con el telón del seminario en franco descenso, un última reflexión se hizo eco entre el expositor y el director de la maestría. Para desarrollas negocios a nivel internacional hay una secuencia de factores cruciales: logística, preferencias de mercado, gestión técnica y financiera, y fundamentalmente las políticas de los gobiernos de origen y de destino. Si no hay políticas comunes y acuerdos bilaterales, nada del resto tendrá mayor relevancia. 

Apostillas 

Nichos de mercado hay muchos, pero tienden a ser muy chicos. La real ganancia es aprovechar los mercados grandes ya existentes pero no aprovechados al máximo. 

Argentina carece de categorización de calidad y políticas que integren el sistema, buscando mejorar índices de calidad y producción uniforme. Tampoco se responde a las particularidades de cada mercado. 

Plant-based meet: producto sustituto, que mejoró en gran medida a lo largo del tiempo, aunque aún mantiene un precio elevado. El tiempo que demore en hacerlo y su efecto sobre el consumo de carne… Aún es un misterio.

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